La sorprendente genética detrás de las zambullidas del martin pescador

La sorprendente genética detrás de las zambullidas del martin pescador
martines pescadores

Los martines pescadores son aves fascinantes que, a pesar de sumergirse a gran velocidad para atrapar a sus presas, no sufren conmociones cerebrales. La clave de esta sorprendente capacidad podría estar en su genética.

En un reciente estudio publicado en la revista Communications Biology, se revela que las diversas especies de martines pescadores que se alimentan de peces tienen genes modificados relacionados con la dieta y la estructura cerebral. Específicamente, se han identificado mutaciones en genes asociados con las proteínas tau, que estabilizan la estructura de las neuronas.

Pero el martín pescador no es la única ave que ha llamado la atención de los científicos en relación con las inmersiones. Las sules y los pájaros carpinteros también han sido objeto de estudio. En 2014, físicos de Virginia Tech analizaron cómo las sules se sumergen al plegar sus alas, impactando el agua con todo su cuerpo para capturar presas. Aunque este comportamiento implica un estrés enorme debido a la transición del aire al agua, las sules, al igual que los martines pescadores, logran repetir esta proeza sin lesionarse.

Un equipo de investigadores analizó una sule del Museo de Historia Natural del Smithsonian, utilizando cámaras de alta velocidad para registrar su comportamiento al sumergirse. La investigación reveló que la fase más peligrosa de la inmersión es cuando la cabeza está totalmente sumergida pero el cuerpo todavía está en el aire, ya que produce una gran presión en el cuello.

Por otro lado, los martines pescadores presentan picos con una forma muy específica: alargados y finos, ideales para penetrar el agua sin generar ondas de compresión. Esta característica ha sido objeto de estudio no solo en biología, sino también en ingeniería. De hecho, los trenes de alta velocidad japoneses adaptaron su diseño basándose en el pico del martín pescador para reducir la presión del aire y aumentar su velocidad.

Un estudio reciente de la Universidad de Bangor confirmó la importancia de la forma del pico de los martines pescadores en su protección durante la inmersión. Utilizando modelos impresos en 3D de picos de diferentes especies, se concluyó que las formas más alargadas y finas eran las más eficientes.

Sin embargo, la forma del pico no es el único misterio resuelto. Las investigaciones actuales se centran en las influencias genéticas que permiten a los martines pescadores sumergirse sin lesiones. Se ha descubierto que poseen mutaciones en el gen MAPT, relacionado con las proteínas tau. Estas proteínas, cuando funcionan correctamente, pueden proteger contra las conmociones cerebrales, como se ha observado en otras aves.

La investigación continúa, buscando comprender los efectos exactos de estas mutaciones genéticas y cómo protegen al cerebro del ave. Aunque se sospecha que hay una fuerte presión selectiva en estas proteínas para proteger el cerebro de las aves, todavía queda mucho por descubrir. Manténganse atentos a nuevos avances en este fascinante campo de la tecnología aviar.